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Investigación del IP Montevideo descubre células inmunes que atacan al sistema motor en la ELA

(Montevideo, Uruguay) Un equipo de investigadores de Uruguay, EEUU y Francia descubrió un mecanismo inmune que parece estar estrechamente relacionado con la progresión de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). El descubrimiento podría ayudar a comprender novedosos mecanismos patogénicos que subyacen a la enfermedad y la búsqueda de nuevos enfoques terapéuticos.

La ELA es una enfermedad motora progresiva y paralizante causada por la degeneración de las neuronas motoras y sus conexiones (los axones) que controlan el movimiento voluntario de los músculos. La destrucción de las terminales nerviosas motoras en los músculos ocurre en las primeras etapas de la ELA. En la actualidad no existe un tratamiento para esta enfermedad, pero encontrar formas de enlentecer su progresión sería un avance terapéutico significativo, explican los científicos.

Los hallazgos fueron publicados hoy (4 de octubre) en el Journal of Clinical Investigation Insight, por investigadores del Instituto Pasteur de Montevideo, la Universidad de Alabama en Birmingham (UAB) y la Universidad Estatal de Oregon (EEUU), y el Instituto IMAGINE de París.

Los científicos descubrieron que algunas células inmunes, conocidas como mastocitos y neutrófilos, invaden de manera anormal los músculos de los pacientes con ELA e interactúan con la conexión entre las neuronas motoras y las fibras musculares que permite el movimiento. “Este hallazgo fue inesperado, sugiere un proceso de inflamación crónica que podría explicar la falla de las fibras nerviosas motoras que controlan correctamente el músculo”, explica el Dr. Luis Barbeito, investigador principal en el Instituto Pasteur de Montevideo, quien ha trabajado en la ELA durante más de 20 años.

Ya es sabido que el sistema inmunológico juega un rol importante en la progresión de la ELA y en el sistema nervioso en general. La respuesta neuro-inflamatoria que ocurre durante la enfermedad se produce como consecuencia de células —mastocitos y neutrófilos— que invaden la unión de los nervios con los músculos.

Utilizando un modelo animal de ELA, los científicos descubrieron que estos mastocitos y los neutrófilos no solo afectaban a las terminales nerviosas musculares sino también a los nervios que contenían los axones motores. Más sorprendente, la cantidad de células inmunes aumenta bruscamente después del inicio de la parálisis. “Creemos que el ataque de células inmunes está contribuyendo a la progresión de la parálisis en la ELA. Los neutrófilos parecen destruir y fagocitar los axones y la mielina, componentes claves de los nervios motores que conducen el movimiento”, dijo el Dr. Emiliano Trias, investigador postdoctoral del Institut Pasteur de Montevideo y autor principal del artículo.

Además, los investigadores observaron que los mastocitos y los neutrófilos parecen actuar en conjunto. Para llegar a esa conclusión hicieron pruebas con Masitinib, un fármaco en desarrollo que se ha ensayado clínicamente en oncología durante más de una década, y se ha probado en pacientes con ELA en ensayos clínicos.

Al administrar este tratamiento a los animales con ELA, disminuyó la cantidad de mastocitos y también previno la infiltración de neutrófilos y, en particular, la degeneración progresiva de los nervios motores y la denervación muscular.

“Bloqueando la respuesta de estos tipos celulares en los modelos animales de ELA, podemos empezar a determinar potenciales efectos terapéuticos en los pacientes que padecen ELA. Este trabajo enfatiza la importancia de contar con blancos terapéuticos en el sistema nervioso periférico incluyendo las uniones neuromusculares”, expresó uno de los co-autores del trabajo, el Dr. Peter H. King, quien ha dirigido una clínica de ELA por décadas y supervisa una clínica multidisciplinaria conjunta entre el Centro Médico para Veteranos de Birmingham y la clínica de ELA de la UAB”.

“Estos resultados proporcionan nuevos enfoques terapéuticos para tratar el peor de los síntomas que subyacen a la ELA: la pérdida progresiva e ineluctable de los músculos. El estudio también proporciona una explicación más sólida de por qué masitinib, un fármaco desarrollado originalmente para tratar tumores mastocitos, podría ser protector en la ELA. Esperamos ver más resultados en ensayos clínicos en pacientes con ELA” dijo el Dr. Joseph Beckman, co-autor e investigador líder en el campo de la ELA en el Instituto Linus Pauling de la Universidad Estatal de Oregon en Estados Unidos.

Enlentecer o detener la progresión de la parálisis en la ELA mediante medicamentos específicos sería un primer paso crítico en el camino hacia una cura, explicaron los investigadores.

Los estudios actuales han sido apoyados por agencias locales de investigación y proyectos de las instituciones participantes. Este estudio fue posible gracias a los pacientes que generosamente se comprometieron a donar sus tejidos luego de fallecidos al banco de muestras que el Dr. King comenzó hace cinco años en su universidad.

JCI Insight. 2018;3(19):e123249. https://doi.org/10.1172/jci.insight.123249.