Durante este período, LABI contribuyó a conectar a investigadores e investigadoras de bioimagenología de América Latina y el Caribe que antes trabajaban de forma más aislada. A través de becas, grupos de trabajo y eventos anuales, la red promueve la formación, el intercambio de conocimientos y el acceso abierto a tecnologías de imagen. Su apuesta está centrada en las personas y en generar espacios de encuentro de los que puedan surgir nuevas colaboraciones.
Uno de los ejemplos de este trabajo es el Curso de Fundamentos de Microscopía Óptica (CFMO), que combinó clases teóricas desde el IP Montevideo, con participación presencial y virtual, y actividades prácticas en distintos puntos de la región. La propuesta buscó acercar la formación en microscopía a comunidades científicas que tienen menos oportunidades de acceder a este tipo de capacitación.
La sede de LABI también contribuyó a posicionar al IP Montevideo como institución de referencia para la bioimagenología regional. Para llevar adelante las actividades de la red, fue fundamental el trabajo de las Unidades de Apoyo del instituto, que gestionaron los recursos y la logística necesarios para ejecutar las iniciativas.
Con el traslado al Hospital de Clínicas, LABI inicia una nueva etapa, con un eje clínico y traslacional. El IP Montevideo, por su parte, continuará integrando el comité directivo (steering committee) y participando como uno de los nodos de la red.


