El trabajo, realizado en modelos celulares (in vitro) y publicado en la revista científica Plants, constituye un paso clave para explicar científicamente parte de los efectos atribuidos a esta planta (Minthostachys verticillata) en la medicina popular y sienta las bases para futuros estudios en organismos completos y en humanos.
A diferencia de investigaciones previas, que se centraron mayoritariamente en el aceite esencial y que tiene una composición distinta a la del té, este trabajo se concentra en la infusión, detalla por primera vez su composición química y vincula estos compuestos con sus efectos a nivel intestinal.
La peperina bajo la lupa
El consumo de té o infusión de peperina es una costumbre arraigada en Argentina y el Río de la Plata, pero hasta ahora se sabía poco sobre sus efectos en el intestino.
Para responder a estas incógnitas, la primera parte del trabajo consistió en analizar la composición química del extracto acuoso de la peperina preparado por decocción, un procedimiento similar a una infusión pero más intensivo, para asegurar la extracción de los activos. En eso se enfocó Ángeles Rodríguez-Basso, investigadora de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires, que identificó la presencia de 14 compuestos llamados polifenoles —reconocidos por su gran poder antiinflamatorio— acompañados por otros que se conocen como flavonoides, destacados por su capacidad protectora de las células.
Conocer esa composición aportó las primeras evidencias de las propiedades de la peperina para proteger al intestino y ayudar a aliviar molestias digestivas. Aunque ya se conocía la acción de algunos de estos componentes por separado, el verdadero valor de la infusión reside en la combinación única y natural que ofrece. Al trabajar en conjunto, estos compuestos logran un efecto integral que no encontraríamos en sus formas aisladas.

Un modelo celular es como una versión simplificada de un tejido humano sobre el cual es posible probar sustancias de manera segura y precisa. Observadas bajo un microscopio y expuestas a diferentes situaciones, estas células permiten ver qué les pasa cuando se exponen a una sustancia (como el té de peperina, en este caso). Estos modelos celulares son, además, un primer paso, relevante y ético, antes de hacer estudios en animales o humanos.
Precisamente, las científicas tomaron estos modelos celulares y los expusieron a situaciones que simulan una inflamación intestinal (agregando una toxina bacteriana, por ejemplo). Cuando trataban previamente las células con la infusión de peperina, observaron que disminuía la activación de los mecanismos moleculares que avivan la inflamación, se reducía la liberación de sustancias que la agravan y, sobre todo, ayudaba a preservar la pared del intestino. Esto explicaría por qué el té o infusión de peperina funciona tradicionalmente para aliviar los malestares digestivos.
Estos resultados aportan una base científica que respalda el uso popular de la peperina y refuerza la importancia de estudiar plantas medicinales tal como se consumen habitualmente, para comprender mejor sus beneficios y su potencial en el cuidado de la salud intestinal.
Artículo científico en:
Rodríguez-Basso AG, Prado HJ, Matulewicz MC, Perelmuter K, Pagotto R, Bach H, Gorzalczany SB, Bollati-Fogolín M. Chemical Profile and In Vitro Protective Effects of Minthostachys verticillata (Griseb.) Epling Aqueous Extract in Intestinal Inflammatory Environments. Plants (Basel). 2025 Dec 25;15(1):69. doi: 10.3390/plants15010069.


